
Para los que les gusta tomarse unos mates o un té inglés hay un banquito apropiado para la ocasión. Al oeste el paisaje de campo y granjas.

Si bien estamos casi en verano el frío es inevitable en estos lados. El concepto de frío aquí es muy distinto para los kiwis, mientras yo estoy con un polar ellos andan en patas y remerita.
Vista al este, de fondo la otra orilla del harbour y al pie de los hills el poblado de Johnsonville.
De vuelta a casa antes que se ponga el sol.



















