
Mas o menos, hace unos cuatro meses llegó a casa este personaje que le pone su cuota de alegría a mis días en Wellington. Mac que en ese entonces tenía cuatro semanas, era una cosa con pelos y ojos, hoy ya es bastante grande pero todavía con la inmadurez de cuando recién llegó. En mi historia de vida jamás había tenido una experiencia con felinos, es mas, no me gustan los gatos, pero, esta es la excepción.
En mi opinión tiene algún gen canino ya que es muy dependiente. En teoría es la mascota de los dueños de casa, quienes con mucha dedicación lo alimentan, cuidan, etc, etc. Pero por alguna extraña razón, prefiere estar en mi escritorio junto a la compu, o torrando en mi cama, y todos los días por la tarde cuando llego a casa, Mac (que en español responde al nombre de Locura) está esperándome para sus juegos como cualquier buen perro. De seguir la situación así, tengo sentenciado en palabras de la dueña que voy a tener que pagar un fee adicional por robarle los afectos de su querido kitten. jeje.