Esta vez, mas reciente, en una de mis expediciones a las colinas del sur oeste en Makara, perdí el hood de la cámara. Era un atardecer complicado, había salido un poco tarde de casa y si bien estaba muy limpio el cielo, el viento era constantemente molesto allí arriba en las colinas. Saqué muy pocas fotos y estaba medio apurado ya que la noche se venía encima y no parecía muy divertido descender a oscuras por los senderos sinuosos.
No me dí cuenta del hood perdido hasta dos o tres días después cuando quise salir nuevamente para sacar fotos. Traté de acordarme de lugares posibles donde había estado sacando fotos y la única remota opción que me quedaba era volver a subir las colinas donde había estado días atrás.
Un poco me desanimó pensar en caminar otra vez todo el recorrido tal vez en vano. Pero bueno, muchas opciones no tenía. Conseguir un hood nuevo era la fácil, pero no tenía sentido comprarlo sin antes haber intentado encontrarlo.
Al día siguiente luego de la cena, a pesar de que el clima no estaba bueno para salir, me mandé para Makara y empecé el recorrido según me acordaba. Dejé el auto en el mismo lugar, traté de subir por los mismos lugares que me acordaba y luego de una hora, ya estaba caminando por las partes altas. Esta vez puse atención a los recovecos de los senderos y a los costados. Plantas con espinos y sin espinos, con flores, sin flores, secas, verdes, etc, etc.
Siguiendo lo que parecía mi ruta anterior llegué a uno de los posibles puntos en la cima. Había un indicador geográfico de altura y mas atrás un banco rústico. Aquí esta bueno encontrar estos puntos porque significa que es un lugar al menos civilizado con buena vista al paisaje. En 3 días lindos es posible que circule algo de gente por esas alturas, luego las chances de encontrar el hood disminuían con cada conjetura que hacía.
De todos modos busqué entre cada arbusto para no dejar nada sin registrar, hasta que por fin fui para el lado atras del banco. Allí entre los pastos a reparo del viento y caminantes estaba como escondido el hood esperandome. Lo alcé y a pesar que estaba con una rajadura aún se veía muy útil para lo que fue diseñado.
Es irreproducible la alegría que me dio el hallazgo. Honestamente no tenía esperanzas de encontrarlo, pero bueno allí estaba, no quería resignarme a la situación. Tal vez alguno que pasó corriendo o caminando lo pisó sin querer y lo dejó ahí medio escondido detras del banco. Como para que nadie mas lo pise y en una de esas el despistado del dueño vuelva a rescatarlo. Tal vez.
Aquí imágenes de los hechos.
1 comentario:
Yo tuve una experiencia similar hace unos tres años, me fui a Phoenix, Arizona a un lanzamiento de un nuevo producto y en el aeropuerto perdí la billetera. La misma contenía una cantidad inusual de documentos y dinero porque luego de Phoenix me iba a Chile y Argentina, e incluía: licencia de conducir de Arg. y US, cédula de identidad, todas las tarjetas, las de crédito y de débito, significativo monto en efectivo.
A diferencia de tu historia, sin embargo, no me devolvieron nada...
Así que te puedo decir que tuviste mucha suerte!!!
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