Nunca antes, que recuerde, había estado en un lugar con vientos tan fuertes. Para ver el atardecer unos amigos me recomendaron la cima de una pequeña colina en este parque, muy bonita por cierto a lo lejos, toda lisa y cubierta de pasto verde uniforme. Con su ladera este casi perpendicular al mar, una especie de acantilado.
Con esos datos me fui directo a la cima. Para qué, las ráfagas de viento eran tan fuertes que tenía que caminar inclinado hacia adelante como sustentándome en el viento. No era muy largo el recorrido pero sí agotador por la fuerza del viento en contra. Me había llevado el trípode para sacar fotos de larga exposición para cuando la luz se haga tenue. Imposible usarlo. La única posición que encontré mas cómoda fue, tirado en el piso y con ambas manos sujetando la cámara firme.

El espectáculo de cambios de colores y formas era increíble, aquí solamente algunas tomas de lo que fue ese atardecer. "... los cielos cuentan la gloria de Dios ... " Salmos 19:1. No tengo dudas.

Allí abajo, a reparo del viento, tomandose un descanso el galant. Bonito paisaje de pasturas para ganado.














